Cuando estás soñando., sueñas y sueñas con muchas cosas creyendo que los sueños de otros también son tuyos y están dentro de tu sueño. En muchas ocasiones todo es así, porque todo es un sueño dentro de otros. Para muestra la película el Origen en la que trabaja el reciente Oscar, Leonardo Di Carpio. Eso es, simplemente un sueño. Pero creemos que es la vida real al identificarnos con nuestros personajes de la gran obra de teatro Universal, que es esta vida.
Las entidades son como globos, no serían globo sin el vacío que tiene dentro. Este vacío es una creencia más una emoción.
Lo que se ve es el globo y su aspecto. Sin el aíre no hay globo. Cuando te fijas externamente en el globo, es lo que lo identifica, pero
lo que hace que sea lo que es, es el vacío de su interior. Por eso, para poder empezar a percibir es ir dejando, soltando los conceptos y creencias que a lo largo de nuestra existencia se han ido colando en nuestro más profundo ser.
Con Cambio de Realidad te das cuenta de que es todo esta gran obra de teatro, y que hay que dejar lastre, creencia y emoción, para así transcender y empezar a percibir.
Cuando vamos dejando de soñar y percibimos, vamos conectándonos con el Absoluto, vacío prístino y original. Una gran maravilla que os animo a que realicéis.
Aqui voy:
ResponderEliminarCuantas vueltas da la vida, en su capricho de concedernos lo que nuestra alma desea, sin saberlo nosotros.
Los giros inesperados, los choques “mentales” que produce de vez en cuando, dan una sacudida a nuestra mente, y a nuestro corazón, para decirnos, “hey, que la vida no es rutina, prueba esto nuevo”…...
La vida, ¿tiene algún sentido?, pues no lo sé, pero no me importa ahora mismo. Solamente sé que deseo vivirlo todo desde el amor, desde la no mente, desde la no intuición, desde el no tiempo, desde una conexión pura con lo más esencial, una desconexión total, un estallido de vida pura.
Es fascinante cómo “el tiempo” va asentando y dejando todo y a todos en su sitio.
La energía está presente siempre, en todos los niveles y dimensiones, y nos hace caso. Si elegimos no tener miedo, dejarnos llevar, sin restricciones, sin límites, viviendo la vida al máximo en cada instante, pisando el acelerador al máximo, a ver qué ocurre, ir a ciegas, si podemos hacer algo así sin ningún desenfreno, entonces la energía nos colmará con todo lo que necesitemos. Ojo, no quiero decir vivir estresados, sino lo contrario, muy tranquilamente, pero quitando el freno, ese freno que nos llena de "¿y si pasa esto?".....confianza en la vida, nada más,----, y nada menos.
Aceptación es una forma sencilla de definirlo. Pero ¿Qué implica realmente?.......No es darse por vencido, al contrario, es lo más valiente que se puede hacer, porque es admitir que lo imprevisto sucede y sonreír, es saber que todo tiene su motivo, aunque nuestra pequeña mente no tenga ni la más mínima idea de lo que en el conjunto del plan universal que hay en marcha significa eso.
Cuando se acepta de corazón, y la mente está en silencio, se produce el milagro de la aceptación, del fluir con todo. En esos momentos la paz nos inunda, porque todo pasa a un plano secundario, e incluso menos importante todavía. Solo existe el momento, el ahora, la paz interior, la alegría de ser y de vivir este sueño que es la vida.