miércoles, 9 de marzo de 2016



Buenos días viajeros:

De nuevo por aquí después de unos días de introspección.

El otro día soñaba que estaba teniendo un sueño con la familia. Celebración. La ilusión del sueño me llevo hasta una ciudad donde se encuentran unos seres, que por las creencias y conceptos adquiridos a lo largo de los tiempos, podríamos decir, hijos.

Todo se desarrollaba con la normalidad del sueño, sin altibajos, un sueño tranquilo. Pero de repente, como sí otros personajes dentro del sueño hubieran despertado de su letargo, todo varió repentinamente. Nada era corriente, todo parecía como desarrollarse a una velocidad vertiginosa. Pegas a comentarios, palabras como “ya te lo dijimos”, “nunca nos haces caso”, queremos lo mejor para ti”,” prefieres a los demás a nosotros”, etc. Pero de repente, algo ocurrió en este soñador que cuando escucho ciertas palabras referenciadas al pasado, como personaje de la obra de este sueño que se estaba representando en un escenario donde había más personajes, digamos extras, saltó como un resorte cansado de escuchar como los actores querían vivir una vida que no era suya, si no la de este soñador. El soñador se levantó de la silla en la que creía que estaba sentado, no con cierto enfado,  y comentó a uno de los personajes que estaba cansado de oír capulleces y gilipolleces, perdón por las expresiones mal sonantes.

Muchos personajes de esta obra de teatro, en la que le llamamos vida, no viven su propia vida y siempre están opinando de lo que los otros deben hacer o vivir, solo por la comodidad de tenerlos cerca de ellos. Las causas pasadas, son pasadas, y como todo ocurre al mismos tiempo, cuando las rememoramos la estamos trayendo al presente inmediato y viviéndolas como reales cuando no lo son.

Ciertamente, este sueño soñado en el que íbamos a celebrar un evento familiar, dejo de ser un sueño para convertirse en otro lleno de reproches por las cosas no realizadas en el pasado y lo mal o bien que eso les había repercutido a lo largo de su sueño (vida).

Este viajero que les escribe, el soñador, sí estuvo enfadado en un principio por lo vivido, hasta que tomó conciencia y se salió de la obra que estaba soñando como personaje principal, pasando a ser un mero espectador. Pudo comprobar como lo aprendido, creencias, conceptos son utilizados en todo momento para justificar una vida vivida permanente en el pasado.

Doy las gracias por lo ocurrido, pues gracias a este sueño, he podido tomar conciencia de lo que Cambio de Realidad dice, No-Concepto, No-Tiempo. Sí gracias porque este momento presente en el que viví mi sueño y comprendí que todo está basado en la vida real de conceptos y tiempo, casi siempre el pasado y el futuro; pero nunca el instante presente. Al comprenderlo integré en lo más profundo de mi ser que este viajero es un soñador soñando un sueño presente, sin ataduras al pasado ni al futuro y que todo ocurre en el mismo instante, el presente continuo, pues todo es movimiento y que las palabras como OBLIGACIÓN, RESPONSABILIDAD, DEBER, COMPROMISO, y otras tantas, no son más que creencias que nos mantienen atados a esta densidad terrenal. Gracias por haberme liberado de las ataduras del significado de estas palabras. Y cómo nada ha ocurrido, todo es perfecto y sigo mi viaje por este cambio de realidad.

 

 

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